8 - 14 Junio / 2026
En la newsletter de esta semana: el fax de David Hockney, un Letterboxd para música, pregúntale a un astronauta y mucho más...
EXTRA:
Murió David Hockney. El viernes, en mi libreta, anoté: «Hoy el mundo es un poquito más gris». Ha sido uno de los artistas más reconocidos y cotizados del último siglo, famoso por estar siempre atento a las últimas tecnologías. Son famosos sus cuadros hechos con el iPad, pero quizá no sean tan conocidas sus obras que realizó para enviar por fax a finales del siglo pasado.





Hockney experimentó con el fax en los años 80 como un nuevo medio artístico, llegando a participar en la Bienal de São Paulo de 1989 mediante la transmisión de su obra completa por teléfono: envió 144 páginas que fueron ensambladas como un gran mosaico en el lugar de exposición.
Record Club es, básicamente, un Letterboxd para música. Es decir, una plataforma en la que llevar un registro de los discos que escuchas y de los que quieres escuchar, ver lo que escuchan otras personas, compartir playlists, valorar y comprobar en qué gustos coincides con otros usuarios. Es lo que Last.fm siempre prometió pero nunca llegó a cumplir del todo, con una interfaz minimalista y, al menos en apariencia, un gran espíritu de comunidad a su alrededor.
He pasado un buen rato consultando Ask an Astronaut: una base de datos interactiva en la que se pueden explorar todas las preguntas que se han formulado a los astronautas de la Estación Espacial Internacional a lo largo de más de dos décadas de entrevistas en órbita. Obviamente, está en inglés, pero lo más fascinante es que puedes introducir un término (por ejemplo, “food”) y te muestra un listado de preguntas relacionadas con tu búsqueda. Al hacer clic, te lleva al segundo exacto del vídeo en el que se formula esa pregunta. Así descubrí que me costaría mucho estar en el espacio, ya que no es posible comer alimentos crujientes: al morderlos, las migas se esparcirían por toda la nave.
«Creo que el mundo es bastante hermoso si lo miras.» — David Hockney






Estoy imaginando las migas en orbito, madre mía que gracioso!
Gracias Santi, eres un Sol